El trabajo del futuro
Y bien, en ello están. Tan seguros como del 13 rojo en la ruleta, algunos apuestan por el arrepentimiento. Todas las jóvenes ¿mentes? ¿locuras? ¿decisiones? (ustedes me entienden) que suelen acabar con un agujero de más en el cuerpo o algún que otro tatuaje que ya se parece poco al mítico y típico "I love mum". De hecho, parece que, cuando creíamos que la moda nos había sorprendido ya lo suficiente, se empieza a ver en las grandes ciudades españolas algo totalmente nuevo: los dilatadores, situados en el lóbulo de la oreja y que agrandan un pequeño orificio convirtiéndolo en una abertura por la que cabe un pulgar.

Cada vez nos parecemos más...
De los tatuajes no hay mucho que decir, únicamente resaltar que Michael Scofield parece que se ha pintado sin querer con el bolígrafo al lado de lo que se empieza a ver por la calle...
Y bien, sobre este pilar, esta... ¿grieta del sistema?, los hay que ya preparan una inversión segura. Convencidos de que la juventud no es eterna ni mucho menos sus extravagancias, conscientes de que de aquí a unos años, ellos pasarán de la tienda "Piercing & Tatoos" a su clínica "Borra-Tatoos & Cierra-Piercings".
Sin embargo, los hay que han mirado incluso más allá y se han puesto a leer las revistas del mes...
Se han dado cuenta de que esto parece la Grecia clásica, llena de cánones en cada página, de Doríforos y Afroditas de Gnido (prototipos de belleza clásico) en cada anuncio televisivo... Luego estos mismos, han salido a la calle y no han visto nada parecido... sólo gimnasios, clínicas dietéticas, mejunjes, potingues y gente haciendo deporte... Realmente no sabemos si en el siglo V a.C. había un bellezón en cada esquina de la Acrópolis, pero hoy, denlo ustedes por seguro, no lo hay.
Y bien, con una escalera de color en sus manos, y seguros de la jugada, ponen su empeño y planificación en la Cirugía Estética. Y ya les digo yo que no andan muy desencaminados. Si bien no solemos estar a la cabeza de ninguna lista que no sea del paro, índice de natalidad bajo "peor sistema educativo" (o sea, en las malas listas), somos los terceros de todo el mundo con el mayor número de intervenciones de este tipo.
En definitiva, ellos, irradiando bondad infinita y ganas de llenar sus bolsillos, se disponen a acercarles lo más posible a ese prototipo de belleza que tanto se... ¿respeta? hoy en día, y que, para muchos (inserte aquí su adjetivo "descalificativo" preferido), es lo más importante.
En este casino del mundo laboral, los hay que han amañado las máquinas. Ellos tienen la jugada asegurada y el premio ya conseguido, antes incluso de empezar a jugar. Se han decantado por las nuevas tecnologías, por los chips, los ordenadores de bolsillo, los implantes, ... En definitiva, su única intención es hacernos sentir a nosotros, que ya encontramos anticuado, típico y coloquial el mismísimo teléfono móvil o el Internet, lo mismo que hicieron maravillar a nuestros padres con tan complejos y maravillosos avances tecnológicos.
Sin embargo... y aquí es donde yo quería llegar... después de tanta "aldea global", de tanto avanzar juntos en la misma dirección, de tanto cosmopolitismo, de tantos caminos que convergen, uno se da cuenta de que cada camino es de un color... Salgo a la calle, a dar una vuelta por mi Cádiz, y la amalgama de etnias, ideologías, idiomas es apabullante. Incluso la de religiones, pues aunque avancemos juntos por la misma senda, cada uno la pisamos de una manera distinta...
Los hay, seguro, que ya apuestan por crear un barrio religioso, una Triada Capitolina en el foro de las ciudades del siglo XXI, con los principales templos de cada religión...
Queridos amigos, eso, es ser el dueño del casino.
JL
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