sábado 27 de diciembre de 2008

XXIX

Baja un sendero hacia el mar
por tierras de rocas suaves,
de sangres verdes y muertes
que nunca cobran peaje;
ha cruzado la ciudad
sin nombre del hombre afable
donde gratis vendió el huraño
todo un año de almanaque.
Hasta, escaleras abajo,
vio en el infierno a un ángel
y a un cerrajero a San Pedro
traerle nuevas las llaves.
Sabe de bosques sin lindes
y de banquetes sin baile,
vio dragones resfriados
y hasta orientales sin saque;
mil leones escapar
vio de un ratón y sus fauces,
entonar a cien sopranos
mudas que no dan el cante.
A la lluvia ha oído subir
y a los precios congelarse
a la música en silencio
y al siervo comprando arte.

Baja un sendero hacia el mar
desde montañas sin lastre,
valles sin sentido, tierras
que jamás imaginaste,
trae cientos de locuras...
¡¡terror!! ninguna elegante...

Baja un sendero hacia el mar...
todos huyen, todos parten.
Por un sendero hacia el mar
bajan un hombre y su romance.



JL
Publicado por Jesús Lleonart a las 15:38 |  
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