viernes 9 de enero de 2009

Dios no juega a los dados con el Universo

No ayer, y puede que ni siquiera mañana, hoy. Hoy Madrid se tiñó de blanco, se vistió de boda para todos nosotros. Se endomingó, aunque hoy no fuera Domingo, porque no por ello iba a dejar de ser una ocasión importante, tan importante como cualquier otra; hoy, un día como cualquier otro. 

Madrid rebuscó en su memoria y recogió uno de los recuerdos más importantes que poseía: una larga mañana vestida de blanco.  En Madrid nevó y Madrid quiso compartirlo con nosotros.

Por eso, no había otro día como hoy para mirar dentro de uno mismo y recoger el trébol al que más cariño le tengamos, salvarlo de la nieve y compartirlo con el resto del mundo. 

No ayer, y puede que ni siquiera mañana, hoy. Hoy Madrid se tiñó de blanco, se vistió de fiesta. Y nosotros con él. 

En un octavo piso que en realidad es un cuarto...


JL
Publicado por Jesús Lleonart a las 15:56 |  
Etiquetas: , ,

7 comentarios (Se abrirán en una ventana emergente):

Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom)