domingo 3 de mayo de 2009

Visca el Barça


No suelo hablar de fútbol en esta sede, pero la ocasión sin duda alguna lo merece.

La noche de ayer fue suficiente correctivo para silenciar todas las envidias periodísticas que caudalosos ríos de tinta han sido capaces de formar. Anoche se aplacaron también las esperanzas de los madridistas amantes del fútbol por un lado y, por otro, los ridículos argumentos de los simples fanáticos.

Anoche, todos se rindieron ante quien deberían haberlo hecho hace ya algún tiempo.

La de ayer, fue una noche de aplausos y cánticos de victoria para unos pocos, y de bocas cerradas y correcciones para muchos.


JL
jueves 16 de abril de 2009

Te lo prometo

Queridos hijos:

No quiero para vosotros una vida llena de mañanas como las que hemos compartido, amaneceres de contemplar el horizonte con ojos soñadores, volando más allá de estas tierras hacia un lugar donde vivir no sea una mentira.

Recuerdo que, en mi niñez, me nutría todas las mañanas de los viejos cuentos de mi padre, el hombre que me enseñó que los sueños, si se quieren de verdad, se pueden cumplir y que no hay que tener miedo a no ser nosotros quienes los veamos realizarse sino todos aquellos que vengan detrás, como vosotros, hijos míos. Todas las mañanas, antes de empezar a cargar mis hombros con las primeras cántaras de agua, me gustaba aliviarle su tarea acompañándole en cada uno de sus pasos, escuchando todas sus historias y sonriéndole cada vez que me miraba. La sintonía, siempre era la misma: "Hijo, más allá de estas montañas y los vastos desiertos que hay tras ellas, más allá incluso del mar que tanto desearía conocer, existen tierras que bien podrían llamarse paraísos y allí sus habitantes bien podrían pasar por reyes. Hijo, yo he luchado cada día por lograr un billete hacia aquellos jardines del Edén, como mi padre soñó para él y para mí. E igual que él, yo también he fracasado; así que escúchame bien y prométeme que harás todo lo que puedas por alcanzar ese mundo que tanto nos pertenece a nosotros como a ellos y que si no lo consigues, algún día te agacharás como yo ahora me agacho y a tus hijos les harás prometer esto mismo que ahora te pido." "Te lo prometo, papá." Siempre contestaba lo mismo. Sin embargo, no fui consciente de lo que significaba aquella promesa hasta que murió, cuando yo acababa de cumplir trece años.

Sobrevivir no fue difícil. En África, hijos míos, nació el ser humano y sobrevivió cuando todo indicaba lo contrario. Nosotros hemos heredado esa virtud. Somos hombres del Chad, cuna del ser humano, aunque no lo parezca. Lo costoso fue conciliar el sueño por la noche. Cuando todo te da la espalda, te das cuenta de que la vida es una manta corta que siempre te deja los pies fríos. Te deja descontento, no es justa, no responde a ningún patrón de comportamiento; pero, al menos, está ahí abrigándote y siguiendo tu compás al respirar. En aquel momento, yo estaba seguro de que el Sol iba a salir a la mañana siguiente, pero no las tenía todas conmigo cuando me preguntaba si yo estaría ahí para verlo. Pero eso no me inquietaba. Independientemente de lo inhóspito que fuera el lugar en el que reposara, daba vueltas y más vueltas pensando en la promesa que le hice a mi padre. Me reconcomía por dentro pensar, más incluso de lo que me corroía el hambre, que los viejos sueños de mi padre me pertenecían ahora y así también la responsabilidad de llevarlos a cabo. Me asaltaba en sueños la imagen de mi padre muerto y sus sueños rotos pasando a mí. Pero el peor golpe, era la posibilidad de que yo alguna vez os pasara a vosotros, aunque no os conocía, unos sueños tan destrozados como los que recibí.

Pese a todo, la vida me dedicó una amplia sonrisa cuando más lo necesitaba. Paso a paso, fui forjando esta pequeña porción de humanidad que poseo ahora. Vino vuestra madre, vinisteis vosotros, aunque ella se fue al traeros. Mis dos gotas de agua, mis gemelos, mis bendiciones, mis reyes, mis hijos, mi vida. Poco a poco fui comprobando como con sudor y esfuerzo logré tener una vida muy parecida a la que mi padre compartía conmigo cuando yo tenía vuestra edad. Me habéis acompañado muchas mañanas por los senderos de mis obligaciones, aliviando la carga de la vida. Os he guiado por los senderos de los sueños que he cruzado y os he hecho prometer lo mismo que yo juré a mi padre, a África y a mí mismo cuando, como vosotros, respondía "Te lo prometo, papá".

Sin embargo, Dios quiso que en mí hubiera algo diferente. No me bendijo con un hijo, sino con dos. Quiso que yo tuviera una vida parecida y diferente a la vez. Quiso que me movieran los mismos sueños e ideales pero quiso también que no todo acabara igual.

Sois algo más jóvenes de lo que lo era yo cuando perdí a mi padre, pero sé que sobreviviréis. Recordad siempre de dónde venís y quiénes sois. Tened siempre presente aquello que me prometisteis. Además os digo, hijos míos, dormid tranquilos porque no pienso dejaros mis sueños hechos pedazos.

Toda mi vida he estado ahorrando para estos tres billetes hacia el paraíso. Sé que la embarcación no parece segura y que los tripulantes no parecen amigables. Pero no os confundáis, ellos luchan por el mismo sueño que vosotros. Estamos navegando hacia un país llamado España. Si llegáis huérfanos, las leyes de aquel paraíso os darán una nacionalidad, un hogar y nuevos sueños que proteger. No temáis por mí si al despertar no me veis. Yo me habré fundido con el mar y seré para siempre el brillo del Sol que en él se refleja. Un brillo que os protegerá durante toda vuestra vida.

Gracias, hijos míos, de todo corazón, por cumplir los sueños que me han aliviado la carga del vivir desde siempre.

Os quiere,

vuestro padre.



JL

Publicado por Jesús Lleonart a las 21:56 | 2 comentarios (Se abrirán en una ventana emergente)   #
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domingo 12 de abril de 2009

XXXIV

La Sevillana

Algo se me ha ido donde el arte se esconde...
algo que tenía dentro rugiendo...
la Giralda te quiere pa'lgún conde...
ay que no que no, que me lo estoy viendo...

Que habrá en su pelo que el Guadalquivir
para en Sevilla a preguntar su nombre
serán sus ojos, su arte que al lucir
apaga el Sol y hace esclavo a este hombre.

Y ahora vuelve a mí brillando a azahar,
como en el sur se oye la primavera
que ya está sedienta de su Estrella...

Sevilla admíteme una vez robar
de todas tus artes la que es primera,
de tus caras sin duda a la más bella.


JL
Publicado por Jesús Lleonart a las 1:06 | 2 comentarios (Se abrirán en una ventana emergente)   #
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sábado 11 de abril de 2009

Más vale tarde que nunca

Primero cayeron las Vacas, luego cayeron los sueldos y así cayó el autoestima. Más tarde cayeron los empleos, los lecheros, los panaderos y los queseros. Justo fue así cuando subió el paro, la leche, el pan y el queso. También subió el autoestima, cuando bajaron los precios; pero luego volvió a bajar, cuando se hundió con ella el valor del dinero. Uno a uno, todos fueron cayendo, locales incluidos.

Ya mencioné en su día, en esta misma sede, las oficinas tabaqueras (si me permiten la licencia de bautizar así a los locales que en los bajos de mi edificio tenían, ojo al pasado, a media plantilla cada hora punta, como los trenes, descansando al aire libre y echando humo, literalmente, por sus cigarrillos) que me sacaban de mis cojones y me tocaban las casillas. Cuando hace poco más de un mes volví a asomarme a aquellos amplios ventanales, comprobé que lo que hace no mucho era un alborotado local lleno de oficinistas, aquel día no era más que un impoluto solar desierto. Entonces extrañé a toda aquella marabunta.

Los telediarios tienen la bendición, o la condena, de hacernos sentir lejos todas aquellas noticias en las que el presentador censura el semblante. Demasiado lejos quizás. Tsunamis, huracanes y terremotos, gracias a Dios, no llaman puntualmente a nuestros telefonillos como el cartero o los repartidores de publicidad, si es que no han caído ya. Sin embargo, la palabra crisis no hace vuelos directos ni con escala para llegar hasta nosotros, simplemente es la palmadita en el culo que se nos da todas las mañanas al abrir los ojos como a un recién nacido y que nos dice "He aquí tu tsunami, huracán y terremoto particular."

Ha sido esta mañana, cuando he pasado por el cartel de "Local disponible" de uno de los restaurantes que más me ha amenizado y suavizado las mañanas de estudio universitario los últimos meses, cuando me he dado cuenta de que ya es demasiado tarde para hacer algo antes de que sea demasiado tarde.

Como buenos españoles que somos, no queda otra que coger al toro por los cuernos, lamerle la cara y levantar, cuando todo lo que caiga vuelva a subir, al público de sus asientos.

Pero eso sí, más vale tarde que nunca.



JL

Hoy no se aprende


De todos los días de esta Semana, no acabo de comprender por qué es hoy, Sábado Santo, el día en que no hay periódicos.

Así que, lo dicho, hoy no se aprende. Aunque por otra parte... hoy tampoco nos engañan.

JL
lunes 6 de abril de 2009

No es oro todo lo que reluce

En esta vida, gracias a Dios, no es oro todo lo que reluce. Por ejemplo en carnaval. Puede parecer que ésta es la oportunidad perfecta para, una vez al año, disfrazarnos de nuestro héroe favorito (véase un cocinero, un torero o una drag-queen) y comportarnos como nos venga al fresco, sin los deberes cotidianos zumbándonos detrás de la oreja. Pero no es así, carnaval es la oportunidad perfecta para una vez al año quitarnos la máscara que llevamos puesta y dejar salir al cocinero, al torero o a la drag-queen que todos llevamos dentro.

¿Más ejemplos? Ayer, en una sala de cine, viendo la última comedia de Jennifer Aniston (subráyese lo de comedia) , rompí a llorar cual niño pequeño (mocos y kleenex incluidos) al que le quitan una piruleta, por culpa de un perro que nunca he tenido, que nunca tendré y que posiblemente no sufra en su piel lo que ayer en la película me hizo saltar el limpiacristales. Freud me diría que no me caí porque tropezara en el cine con la alfombra, sino que me di con la piedra de toda la suciedad que hay debajo de ella. Por suerte para mí, Freud está bien muerto.

Existen miles de formas diferentes de interaccionar con todo lo que nos rodea y todas y cada una de ellas responden a un patrón distinto. Creemos conocer la razón de cada sonrisa que observamos por la calle, o de cada lágrima que contemplamos luchar contra la gravedad, incluidas las nuestras. De hecho, vivimos así de confiados. No estamos precisamente en lo cierto, pero está bien así. ¿Por qué? Porque si bien es cierto que es fantástico darse cuenta de que la vida te ha sorprendido, es mucho más emocionante, divertido y maravilloso comprobar como, a veces, somos capaces de sorprendernos a nosotros mismos.


JL
sábado 4 de abril de 2009

XXXIII

Bífidas lenguas de voz serpentina,
mustia flor que ni es flor ni al tallo llega,
su veneno lanzan y creen que ciega
su honor se apaga, su hedor contamina.

Pueden pintar el Sol de verde y malva
o tu luz de sombra con su malicia,
no hay sangre en sus venas sino estulticia,
que no las redime, que no las salva.

Pero el polvo al polvo ha de volver
y al mar no hay navío que no venere,
ya sea en hora temprana o de muerte;

mas tú serás del futuro mi suerte
y yo en el alba quien te sueñe y espere
sólo a ti, la Niña que anhelo ver.


Esta vez me gustaría explicar mi poema. Tiene dos significados, uno es el canto de un marinero que vio partir en 1492 a la Niña, junto a la Pinta y la Santa María, y que en su corazón lucha por superar todas las voces que en contra del viaje decían que aquellas naves nunca regresarían.


El segundo significado, evidentemente, es una condena contra todas las voces de serpiente que, como a la Niña, condenan sin razón, motivo ni fundamento y una oda a la que, como la Niña, supera todas las tempestades que le asaltan en su largo navegar en mi corazón.

Y ésta, por supuesto, era la mejor forma de volver.

Bienvenidos de nuevo.

JL
Publicado por Jesús Lleonart a las 22:46 | 2 comentarios (Se abrirán en una ventana emergente)   #
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miércoles 4 de marzo de 2009

Libertad de expresión

Voltaire:

No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.

JL
domingo 22 de febrero de 2009

Homilías

Todavía hoy se conserva el aula en la que Fray Luis de León impartía sus clases en la Universidad de Salamanca. Sus alumnos fueron, allá por el siglo XVI, cautivados no sólo por la calidad de su oratoria sino también por la brillantez, elegancia, mesura y belleza de su poesía. Tanto es así que Fray Luis de León se convirtió en uno de los poetas españoles más importantes del Renacimiento. Sin embargo, hoy en día y allá donde esté, ha de vivir eternamente agradecido a quienes publicaron sus poemas; pues fue Quevedo quien recogió su obra siglos después ya que él no publicó ni un sólo poema en vida. Mismo mal, por cierto, que acusaría Gustavo Adolfo Bécquer y que sanarían sus más cercanas amistades durante el Romanticismo.


La traición es uno de los mayores dolores no físicos que existe en esta Tierra. La traición por envidia, resulta ser más mortífera aún. Y ahora me quedo sin palabras que puedan explicar cuánto debió de joderle a Fray Luis de León que le metieran en la cárcel por no hacer nada malo. El Concilio de Trento había prohibido en mitad del siglo XVI cualquier traducción de la Biblia a una lengua distinta del hebreo, griego, arameo... y demás lenguas vernáculas. Sin embargo, consciente de que a las páginas de los libros de Historia nadie llega (excepto los "grandes" reyes) por quedarse sentado en un sillón de madera, Fray Luis de León tradujo a la lengua vulgar, por supuesto con brillantez impecable, un fragmento del Cantar de los Cantares. Fue denunciado, por varios de sus colegas de profesión, y condenado, por el tribunal de la Santa Inquisición, por el simple hecho de hacer más accesible al pueblo uno de los más hermosos pasajes de la Biblia.


Paradojas aparte, fue encarcelado durante cuatro años. Cuatro años de cárcel por semejante delito, en mi opinión, son suficientes para encabronar a cualquier ser humano. He aquí que Fray Luis de León se limitó a escribir en las paredes de su celda la siguiente décima:

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
¡Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y, con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso,
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado, ni envidioso!


Al volver a su cátedra en Salamanca, algunas historias cuentan que aquellos viejos alumnos suyos y los siguientes que les sucedieron y que conocían su condena estaban deseosos por contemplar el poderío de su intelecto agrediendo hacia quienes lo habían delatado. Nadie sabe, porque nadie recuerda ya que no queda nadie que aquello supiera recordar, si Fray Luis de León llenaba las aulas con frecuencia o si alguna vez siquiera las hizo rebosar, pero yo me aventuraría a desafiar a la Historia y a los historiadores afirmando que aquel día (que algunos se empeñan en desmentir) no cabía ni un alfiler renacentista en las aulas de la Universidad. Sin embargo, no hubo espectáculo pugilísitco ni en un cuadrilátero, ni en una cátedra... porque Fray Luis de León miró al tendido y se limitó a decir... Dicebamus hesterna die... o lo que es lo mismo: Como decíamos ayer...


Otra historia cuenta que un hombre quiso una vez volar y para ello construyó un ligero y delicado artilugio a base de maderos y tela. Una vez su esfuerzo se vio recompensado y su sueño se transformó en un impecable funcionamiento de su invento, mientras surcaba los cielos se percató que una rata se había colado dentro de su aparato. El temor le invadió rápidamente porque sabía que si aquella rata mordía la lona, se caería y pondría fin no sólo a su sueño sino también a su vida. Entonces recordó que las ratas no soportaban las alturas, así que empezó a ascender cada vez más rápido. Conforme volaba más alto, los ritos y gemidos de aquel animal fueron menguando hasta desaparecer.


Cuando os condenen, os critiquen, os envidien u os dañen, recordad que sois suficientemente capaces para volar tan alto como queráis y asfixiar todas las ratas que osen desafiaros. Y así mientras voláis, daos cuenta de que devolver aquel daño que os infligen os convierte en una rata en un avión de lona. Sed entonces como Fray Luis de León, y quizás vuestro nombre se erija por encima de muchos otros en los libros del mañana. Y de vosotros digan que, como Fray Luis de León, supisteis demostrar que el perdón es la venganza de los buenos.


JL
miércoles 18 de febrero de 2009

Llamamiento

Contra la criminalización e ingreso en prisión de los "manteros"

Somos un grupo de profesionales del Derecho penal preocupados por cómo se está utilizando el poder coercitivo del Estado y en concreto el sistema penal en la lucha contra la inmigración irregular.

En esta ocasión queremos llamar la atención sobre el excesivo rigor del Código penal en cuanto castiga con penas de prisión de seis meses a dos años y multa (si ésta no se puede pagar se convierte en, como mínimo, seis meses más de prisión) la simple exposición o venta de copias piratas de CDs y DVDs, entre otras obras. Estas conductas son realizadas mayormente por inmigrantes en situación administrativa de irregularidad, es decir, por personas socialmente excluídas, en situación de pobreza y que ni siquiera tienen la posibilidad legal de trabajar. Al tener prevista dichas conductas una pena de prisión, estos inmigrantes son expulsados y, de no llevarse a efecto la expulsión, no es infrecuente que terminen en la cárcel por conductas de tan ínfima lesividad y desvalor. Somos conscientes de que la propiedad intelectual representa intereses necesitados y dignos de protección, pero no creemos que ello deba hacerse a costa de la criminalización y condena a prisión de quienes, por una insignificante cantidad de dinero, venden esas obras copiadas sobre sus mantas. El Derecho penal no puede ni debe criminalizar y condenar a prisión a estas personas. Se trata de una reacción desproporcionada, que lesiona buena parte de los principios limitadores del ius puniendi y que, en cuanto criminaliza la pobreza, es una reacción tremendamente injusta.


(Esta fotografía pertenece a http://joseangelf.net/ )


Este grupo
, del que forma parte mi profesora de Derecho Penal I, da mañana a las 11:00 en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid una conferencia sobre el tema arriba mencionado.

Todos estáis invitados, seáis universitarios o no, complutenses o no, solidarios o no.

Al acto asistirán las siguientes personalidades:
Andrés Martínez Arrieta
Magistrado del Tribunal Supremo

Antonio del Moral García
Fiscal del Tribunal Supremo

Bebe
Cantante y actriz

Cerigne Mbale
Pescador

Guillermo Toledo
Actor

José Miguel Sánchez Tomás
Letrado del Tribunal Constitucional. Profesor de Derecho Penal

Julián Ríos Martín
Abogado. Profesor de Derecho Penal



Os espero a todos allí.


JL

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